
Charlie el Obrero y la Casa del Árbol
Era un día soleado en el Colegio Arcoíris. El cielo estaba pintado de azul, y las nubes parecían algodones de azúcar. Todos los niños jugaban en el patio, pero uno de ellos, un pequeño llamado Girafa, miraba hacia el gran árbol que estaba al lado del columpio.
“¡Oh! ¡Qué árbol tan grande!” pensó Girafa, mientras se imaginaba subiendo a sus ramas. “Sería genial tener una casa en ese árbol.”





















