Historia para Santiago
Título: Patty la Pavimentadora y el laberinto de la escuela

Capítulo 1: Un nuevo proyecto emocionante
Santiago estaba en la escuela cuando la Sra. García, la directora, anunció un emocionante proyecto de construcción. Patty la Pavimentadora y su equipo iban a construir un laberinto en el patio de la escuela.
Santiago estaba emocionado por el proyecto. Le encantaba jugar juegos de laberinto en su tableta, pero nunca había visto un laberinto real antes. Él y sus amigos estaban muy emocionados de probar el laberinto cuando estuviera terminado.
Ese día, Santiago y sus amigos observaron a Patty y su equipo comenzar a construir el laberinto. Era increíble ver cómo colocaron las piedras una al lado de la otra, formando un camino serpenteante. Incluso tuvieron que cortar algunas piedras para que se ajusten perfectamente.
"¡Es genial que todos estén trabajando juntos!" dijo Santiago a sus amigos. "Patty y su equipo son realmente buenos en esto".
Mientras observaban la construcción, Santiago notó algo. "¿Por qué Patty parece tan triste?", preguntó. Sus amigos miraron hacia arriba y vieron que, de hecho, Patty parecía muy triste.
Santiago decidió investigar. Se acercó a Patty y le preguntó: "¿Estás bien, Patty? ¿Por qué pareces triste?".
Patty suspiró. "Bueno, Santiago, estamos muy emocionados de construir este laberinto para ustedes. Pero he estado tratando de conseguir un nuevo trabajo para mi equipo y yo. No hemos tenido mucha suerte hasta ahora".
Santiago entendió lo que era la frustración. "Eso suena difícil", dijo. "¿Qué trabajo estás buscando?".
"Queremos construir un nuevo parque para niños, pero no podemos encontrar a nadie que esté interesado en financiarlo", explicó Patty.
Santiago sabía cómo era eso. "No siempre puedes conseguir lo que quieres", dijo. "Pero si sigues probando, eventualmente encontrarás algo genial para hacer".

Patty sonrió. "Gracias, Santiago. Eres un niño muy sabio".
Mientras el equipo de Patty continuaba construyendo el laberinto, Santiago decidió que tenía que hacer algo para ayudar a Patty y su equipo a encontrar su próximo trabajo. ¿Qué podía hacer para ayudarlos?

Capítulo 2: El plan de Santiago
Santiago pensó y pensó sobre cómo podía ayudar a Patty y su equipo a conseguir el trabajo que querían. Finalmente, se le ocurrió un plan.
"Sé lo que podríamos hacer, amigos", dijo Santiago emocionado a sus amigos. "Podemos hacer un gran letrero que diga '¡Contraten a Patty y su equipo para construir un nuevo parque para niños!' y colocarlo en la acera fuera de nuestra escuela".
A sus amigos les encantó la idea y comenzaron a trabajar en el letrero de inmediato. Usaron cartón, pintura y pegamento para hacer un gran letrero que decía exactamente lo que Santiago había sugerido.
Cuando el letrero estuvo listo, Santiago y sus amigos lo colocaron en la acera frente a la escuela. Estaban muy emocionados por su plan y esperaban que funcionara.
Esa tarde, Patty y su equipo notaron el gran letrero y se sorprendieron mucho. "¡Miren eso!", dijo Patty a su equipo. "Es un letrero sobre nosotros. Y venimos de una escuela".
Patty y su equipo se sintieron muy agradecidos y visitaron a Santiago y sus amigos al día siguiente para agradecerles.
"Sabíamos que tendríamos que conseguir un trabajo eventualmente, pero con su ayuda, lo logramos mucho más rápido", dijo Patty. "¡Gracias, Santiago! ¡Eres el mejor!".
Santiago estaba muy contento de haber ayudado a Patty y su equipo a encontrar su próximo trabajo. Y estaba emocionado de que el laberinto estuviera casi terminado. Ahora estaba ansioso por probarlo con sus amigos y descubrir si podían encontrar el camino hacia la salida.
Después de días de trabajo duro, el laberinto estaba finalmente terminado. Santiago y sus amigos fueron los primeros en intentar encontrar la salida.
El laberinto era desafiante pero divertido. Con cada giro y cada vuelta, los niños se reían y gritaban emocionados. Al final, lograron encontrar la salida.
Patty y su equipo estaban allí para aplaudirlos cuando salieron victoriosos. "¡Bien hecho chicos!", dijo Patty. "Parece que han encontrado el camino".
Todos los niños de la escuela disfrutaron del laberinto en los días siguientes. Fue un gran éxito y Patty y su equipo recibieron muchas ofertas de trabajo gracias a la publicidad que Santiago y sus amigos habían hecho para ellos.
Santiago estaba muy feliz de haber ayudado no solo a Patty y su equipo, sino también a su comunidad. Y aprendió una gran lección: que a veces, para conseguir lo que quieres, tienes que trabajar duro y ser creativo, pero también necesitas la ayuda de tus amigos.
